lunes, 28 de mayo de 2018

Práctica XI. La educación del futuro

En un futuro no muy lejano…

La educación ya no es lo que era. Se fue deteriorando progresivamente, no sabemos cuál fue el detonante pero sí algunos de los factores que llevaron a esta sacrificada y necesaria profesión al más cruel ostracismo: los avances tecnológicos, la política, la pérdida de valores a favor de un marcado individualismo… son solo algunos ejemplos al azar.
Las escuelas han cambiado. No son escuelas, son industrias. Los jóvenes reciben día tras día actualizaciones que se insertan en su lóbulo parietal sobre cuál debe ser su función en la sociedad: meros eslabones de una cadena obrera que sirven para engrasar un proceso de grandes magnitudes. Tan grande que ni ellos mismos llegan a comprenderlo. No se les educa para ser libres, se les reconduce para ser útiles.
Bien es cierto que el régimen político al que estamos sometidos no nos ha puesto las cosas fáciles. Se ha decretado una ley en la que todos los profesores han perdido su condición de maestros y, ahora, son perseguidos como criminales con el fin de “reconducirlos” a ellos también.
Pero todavía nos queda esperanza. Como maestros siempre tuvimos grandes dosis de esperanza. Existe un pequeño grupo de nómadas que se hacen llamar “Los Ilustrados”, un grupo de profesores fugitivos que se niegan a ser “actualizados”. No se conoce su actual ubicación pero, a día de hoy, son la única esperanza que nos queda para ver un mundo libre y la última posibilidad que tenemos de cambiar este panorama.
Así que, por favor, profesor, si estás leyendo esto, te ruego que intentes ponerte en contacto con ellos, suelen usar marcas que indican dónde pueden estar o han estado...”busca la luciérnaga”.

Continuará...



martes, 22 de mayo de 2018

Práctica 11: Educación en 2030


Son las siete de la mañana y el despertador ya está sobresaltado por la falta de acción. Nadie le consuela y sigue bramando a diestro y siniestro. No le importa lo que el vecindario piense, él sabe que su trabajo no es valorado y por mucho que se pretenda cambiar la imagen de esta profesión, no va a ser más que alguien que entretiene las mascotas de una aristocracia escondida detrás de las cifras y el falso esfuerzo.
Sale de casa, con prisas, como siempre, después de regalarse cinco minutos en sus relajantes lecturas. Esas que ya no existen en su sociedad. Esas que sirven para despegar el alma; para evadirse sin tener que moverse del sofá.
Lanza un presto saludo al que considera el único amigo en aquel edificio, que casualmente viste de manera como él, pero no miden lo mismo. Se comprenden, comparten aficiones, pero existe una ley que reprime sus visitas prolongadas en público. Nadie imaginaría en 2018 la situación de tal manera pero desde hace un tiempo las personas no son más que números con una consonante al final, y su profesión no le permite relacionarse con otros rangos.
Se comporta de manera fría con sus receptores, muestra palabras concatenadas, recita jeroglíficos que parecen ser de otra época -aunque igual lo son- y espera recibir diariamente el incentivo que exigen las altas esferas. Me recuerda a una historia que escuché sobre italoamericanos violentos en las calles de Nueva York: el día que no entrega el expolio solo le queda rezar para no sufrir las consecuencias de unos amos que tienden a controlar cada movimiento que emprende.
Emplea unas herramientas obsoletas y su único consuelo reside en el efímero encuentro con un “gracias”, una palmada en el hombro o, simplemente, una sonrisa. Pero sabe que las cosas no van a cambiar. Sus sueños hace tiempo que quedaron tirados en las papeleras de cualquier despacho o en los bolsillos de cualquier director, mientras que su resignación no va más allá de ser libre por las noches; de hacer de su profesión su forma de vida.
Son las siete de la mañana. El despertador vuelve a sonar como cada mañana y mi amo vuelve realizar la misma rutina de cada día. Hoy se ha olvidado de darme de comer.
Tiene muchos pájaros en la cabeza.

¡Mmmm, malditos pájaros…!

domingo, 20 de mayo de 2018

Gamifica tus clases: Classcraft

En la última clase murió gente” resuena en el aula como el resumen fatal de la pasada jornada. Paola levanta la mano. “¿Me revives, profe?”, suplica el cadáver. Y una redacción y un par de clicks en el ordenador bastan para devolver a la joven a su condición de alumna. Detrás, Aaron, el mago, escudriña la pantalla del portátil para saber si aprovecha el Poder de Cácera que tanto le costó conseguir. Unos 600 puntos para darse el lujo de comer en plena clase ante la normalidad absoluta de sus compañeros…

*Mediante tu sello lacrado en el Pacto del Héroe, te comprometes bajo cualquier circunstancia a seguir las reglas del MJ, es decir, tu profesor de Lengua y Literatura castellanas, que ahora posee poder ilimitado para moldear a su antojo el universo Classcraft.



Si sigues leyendo este pergamino es porque tú, adalid, te has comprometido a llevar a cabo una de las aventuras más trepidantes que jamás hayas podido concebir...Pero no todo va a ser maravilloso, pues te enfrentarás a numerosos obstáculos que pondrán a prueba tu férrea voluntad. Verás a tus compañeros caer en batalla, serás consciente de que para salir airoso no basta con que seas un guerrero curtido en el dominio del acero, ni un poderoso hechicero de Melmak…para vencer tendrás que confiar...en tus compañeros de clase.
 
¡Bienvenido a Classcraft!



Classcraft es una aplicación que te permite gamificar los comportamientos de tus alumnos en clase . Podrán aprender aspectos relacionados con los contenidos curriculares mientras adquieren una serie de hábitos y valores que fomentarán su desarrollo personal. Basado en el famoso MMORPG World of Warcraft, juego online que ha conseguido una cuota de jugadores sin igual. En Classcraft podrás encontrar principalmente tres clases de personajes o avatares que te representarán en este épico universo.

GUERRERO: Cristian saca muy buenas notas en Educación Física. Es un gran apasionado del deporte. No obstante, las matemáticas y la lengua no son su punto fuerte. No se puede decir que no sea valiente pues el otro día en clase de Historia consiguió ahuyentar una avispa que amenazaba a su compañera Laura. 

CURANDERO: Tomás es un chico de grupo. Le encanta hacer planes con sus compañeros. La última vez fue el encargado de planificar varios eventos en las fiestas del instituto. Además, los miércoles por la tarde después de clase ayuda a su amiga Dalia, de origen árabe, con sus deberes.

MAGO: No verás nunca a Natalia participando en ningún altercado que se pueda producir en el instituto. De personalidad tranquila, sosegada, a menudo prefiere la compañía de un libro que entregarse a la videoconsola. Es una de las mejores alumnas del instituto y es impresionante, para su edad,el dominio que demuestra de las lenguas clásicas.


Cada clase de personaje en Classcraft está concebida para un tipo de alumno y, seguro que como MJ, sabrás presentarles el tipo de clase que mejor se adapta a ellos.



HABILIDADES PROPIAS DE CADA CLASE

 
Mediante la obtención de XP (Puntos de Experiencia) gracias a comportamientos positivos que se generen en el aula: responder adecuadamente las preguntas formuladas por el profesor, traer hechas las actividades antes de su fecha de entrega, ayudar a un compañero en sus tareas, recoger y limpiar la clase al final de la semana...etc. Cada clase de personaje tendrá acceso a una serie de habilidades, por ejemplo:



CAZAR: El guerrero puede comer en clase.

FE ARDIENTE: El curandero puede preguntar al MJ si su respuesta en un examen es correcta.

INVISIBILIDAD: El mago puede salir de clase por dos minutos.

  HOJA DE PERSONAJE 
  


Esta es la hoja de personaje a la que tendrá acceso el MJ o profesor. A simple vista puede parecer algo complicada, pero os aseguramos, que es muy intuitiva.



HP: Puntos de Salud. Cada clase comienza con unos puntos de base que podrán restarse si el comportamiento del alumno no es el adecuado. Ejemplo de penalizaciones:

-10 puntos de HP si es grosero con los compañeros.

-10 por llegar tarde a clase.

-10 por contestar mal a una pregunta.

-30 por ser expulsado del aula.

(es un ejemplo ya que el profesor puede asignar tanto la conducta que quiere penalizar como los puntos que restará).

XP: Puntos de experiencia. Permite subir de nivel

GP: “Puntos de grupo” (individuales). Permiten comprar mejoras para el personaje (armas, ropa, mascotas, etc.)

AP: Puntos de ataque. Usar una habilidad de clase requiere gastar unos puntos de ataque. Hay que saber elegir el momento en el que se usan...

Si un personaje llegara a perder todos los puntos de vida tendría que someterse a la implacable dictadura del Dado de la Muerte.
 




Algunas de las terribles torturas que podríais sufrir serían: 1- Ir a clase un sábado. 2- Copiar un tema del libro de clase a mano. 3- Reducir el tiempo del que disponéis en un examen... entre otras macabras sentencias...








Para más información os remitimos a la página oficial de Classcraft: https://www.classcraft.com/es/

Os recomendamos que probéis esta herramienta de gamificación con vuestros alumnos.



El 98% de los profesores que usan o han usado Classcraft afirman que el comportamiento de sus alumnos mejoró y su compromiso con la materia aumentó”.



¡Proseguid el camino, poderosos guerreros, juntos seréis invencibles!